Las ensaladas son el plato estrella del verano. Si además utilizamos verduras de temporada podemos comerlas también en su versión templada en los meses de más frío.
El calabacín es una hortaliza que nos ayudará a mantener sana nuestra vista, cabello y uñas, ya que es rica en vitamina C, flavonoides, ácido fólico y minerales. Además, debido a su acción diurética favorece la eliminación de líquidos del organismo mientras que aporta un bajo contenido de calorías.
Al ser rica en mucílagos protege la mucosa del sistema digestivo y refuerza la flora intestinal. Por esta razón, suele estar siempre presente en dietas que combaten el estreñimiento y la gastritis.
Al emplear un método de cocción breve aprovecharemos al máximo todas sus propiedades antioxidantes y nutrientes. En esta ocasión, vamos a elaborar una ensalada templada con los calabacines a la plancha.
¿Te animas?

Ingredientes
— 1 calabacín grande
— Avellanas tostadas. Si tienes crudas, solo necesitas 5 minutos previos para tostarlas en una sartén 😉
— Queso rallado
— Unas hojas de albahaca fresca
— Aceite de oliva virgen extra
— Vinagre
— Una pizca de sal
Pasos
1. Lava bien el calabacín y córtalo con ayuda de una mandolina en rodajas finitas. Para esta receta vamos a aprovechar también la piel, asegúrate de comprarla procedente de cultivo ecológico, puesto que no vamos a pelar el calabacín.
2. Añade unas gotitas de aceite a la plancha y dora brevemente las dorajas de calabacín.
3. Cuando hayan cogido color, ponlas en un plato. Puedes ir poniéndolas alrededor del plato formando un círculo y así ir emplatando.
4. Ralla un poco de tu queso favorito y espolvorea por encima. ¡Truco! Conseguirás que se quede fundido si lo añades justo cuando el calabacín está recién sacado.
5. Machaca las avellanas tostadas con la ayuda de un mortero y añadelas como topping.
6. Lava unas cuantas hojas de albahaca fresca y ponlas por encima.
7. Aliña con aceite, vinagre y sal.