¿Qué es un Terapeuta Floral Evolutivo?

terapeuta

La terapéutica floral es un sistema terapéutico desarrollado entre los años 1926 y 1934 por el médico, patólogo, homeópata y bacteriólogo británico Edward Bach. Sin embargo, podríamos decir que la terapia floral clásica que se practica hoy en día se ha desconectado del verdadero saber, orden e inteligencia del que la dotó Bach, pues pareciera que las esencias florales se han medicalizado y reducido a la mínima expresión, su uso sintomático.

Nace un nuevo paradigma floral

Ante esta realidad, Luis Jimenez, creador de la Escuela Andalusí y del modelo terapéutico de Terapia Floral Evolutiva, miembro fundador y actual responsable de la comisión científica de Terapia Floral de COFENAT, propone un nuevo modelo terapéutico basado en el sistema de sanación con esencias florales, recuperando su impronta kémika, cuyo enfoque es restablecer las alteraciones del Alma para reconectar de nuevo al individuo con su esencia, con su vocación innata. Así, plantea:

«Un modelo moderno que integra el saber ancestral desde el argot simbólico-floral y arquetípico, que dota a los profesionales de una visión trascendente para adentrarse en la vida desde la mirada simbólica

Extracto de Curso de Terapia Floral Evolutiva

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El terapeuta

Un terapeuta floral evolutivo es un humanista sabedor de la alquimia interior que se coagula y disuelve en el propio individuo, un gran conocedor del Hombre y del orden natural del Cosmos. Un artesano del arte de la sanación ancestral que comprende las Leyes de la Naturaleza y establece como prioridad, como decía Bach, que

«Es el paciente quién debe ser tratado y no la enfermedad.»

Criticando así a la ciencia moderna cuyo fracaso, para Bach, residía en el enfoque exclusivo de los síntomas olvidándose de las causas por las que la enfermedad aparecía como analiza en su libro «Cúrate a tí mismo».

Perfil del médico del futuro, como lo denominaba Bach

En 1929 Bach ofrece una conferencia en Londres acerca de la medicina del futuro y describe con exactitud y precisión el perfil del médico del futuro:

«(…) Tendrá una visión y comprensión muy amplias, habrá estudiado la naturaleza humana de cerca, a fin de ser capaz de ayudar y dirigir al paciente. Comprenderá y utilizará medicamentos con base en hierbas del campo que curarán todas las enfermedades, tanto físicas como mentales.»

Por consiguiente, el Terapeuta Floral Evolutivo actuará en la clínica como un agente facilitador y sostenedor del proceso del paciente a través del amor con el fin de despertar la atención plena y consciente en sus actos, pensamientos, sentimientos y emociones. De modo que, una vez conseguido esto el paciente podrá aceptar, integrar y transformar el momento presente en beneficio de su desarrollo interior y la disolución de antiguos anclajes psíquico-emocionales.

La tarea del terapeuta será, no la curación del paciente, sino ayudarle a restablecer la armonía y alcanzar así su vocación y felicidad.

Dos objetivos prioritarios

Siguiendo con el texto que podemos encontrar en «Cúrate a tí mismo», Bach establece el siguiente objetivo prioritario a desarrollar por el médico del futuro:

«El médico del futuro deberá señalarse dos metas: la primera será ayudar al paciente a conocerse a sí mismo y señalarle los errores fundamentales que puede estar cometiendo, las falencias de su carácter que tendrá que corregir y los defectos en su naturaleza que deberá erradicar y reemplazar por las virtudes correspondientes. (…) El segundo deber del médico será administrar remedios tales que puedan ayudar al cuerpo físico a recuperar fuerzas y asistir a la mente para que recobre la calma, ampliando su perspectiva y apoyando su lucha por la perfección, que traerá paz y armonía a toda la personalidad.»

Gracias a su visión integrada, holística y conocedor de los temperamentos de las personas el terapeuta estará capacitado para proveer de medicina para el alma: los remedios florales, esencias alquímicas cuya vibración actuará de coadyugante a la expansión de la conciencia y facilitarán el autoconocimiento de sí mismo.

La relación terapeutica como un encuentro de almas

Fruto de esta relación terapéutica, si el profesional logra conectar con el paciente, no sólo este último alcanzará la armonía sino que el propio terapeuta tendrá la oportunidad de revisar viejas estructuras y mecanismos gracias a la transferencia y contratransferencia que se abrirá en el inconsciente.

“El encuentro de dos personas es como el contacto entre dos sustancias químicas: si hay alguna reacción, ambas se transforman.”

Carl Jung

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