Durante los meses de verano la limonada es una de las bebidas refrescantes por excelencia.
Lo bueno de esta receta al “estilo árabe” es que es una buena fuente de vitamina C, potenciadora del sistema inmune, gracias a los limones. Para esta ocasión la limonada lleva unas ramitas de hierbabuena aportando una dosis extra de frescura, fibra, vitamina A, hierro y magnesio a nuestro refresco casero. Sin duda, una buena alternativa a los cócteles con alcohol y nada naturales.
La hierbabuena se empleaba ya en la Edad Media para refrescar el aliento, debido al mentol (uno de los principios activos más presentes) y para tratar los problemas estomacales, ya que tiene propiedades carminativas y antiespasmódicas.
Se trata de una refresco natural ideal para los seguidores de la dieta alcalina, puesto que tanto el limón como la stevia (que utilizaremos para endulzar) provocan una reacción alcalinizante en nuestro organismo. Por ello, además de refrescarnos e hidratarnos este verano estaremos evitando el envejecimiento celular y combatiendo, desde la prevención, enfermedades cardiacas y el cáncer.
¡Prueba ya esta versión riquísima de la limonada!

— 2 limones ecológicos, es importante porque utilizaremos la piel
— 2 Litros de agua filtrada fría
— 2 ó 3 ramas de hierbabuena fresca
— 8 hojas de stevia en hoja o unas gotas de stevia líquida. También puedes usar sirope de ágave, azúcar de caña integral o cualquier otro endulzante saludable.
— Una tableta de hielos
1. Lava con conciencia los limones ecológicos para retirar cualquier resto de tierra y bacterias.
2. Corta los limones en trozos pequeños y reserva. Pica un poco las ramas de hierbabuena, previamente lavadas.
3. Incorpora a la batidora los limones partidos, la hierbabuena, la stevia y los dos litros de agua.
4. Bate a velocidad alta hasta licuar.
5. Cuela el resultado en una jarra y añade los hielos.
¡Sirve bien fría!