El hipérico es un arbusto de origen europeo con multitud de propiedades medicinales. En la Antigüedad era una de las plantas con mayor fama y reputación por sus propiedades antidepresivas, empleada como analgésico para curar el alma.
«Conocida ya desde la época griega y romana, Hipócrates, Plinio y Galeno la consideraban un remedio natural para la posesión demoníaca. En esta propiedad se basaba su utilización en la Edad Media, cuando era colgada en los tejados de las casas para prevenir el rayo y los incendios.»
Artículo de la revista Elsevier
Por otro lado, aconsejaban el uso de esta planta en remedios refrescantes y antiinflamatorios debido a que sus unidades floridas son ricas en taninos, flavonoides e hipericina.
Además, el sacerdote y médico naturista alemán Sebastián Kneipp sugería el uso de aceite de hipérico para tratar contusiones, artrosis, procesos neurálgicos y otras patologías.
Vulgarmente se le conoce como Hierba de San Juan, ya que hace referencia al mejor día para la recolección de sus flores amarillas, es decir, el 24 de junio.
Me gustaría aprovechar que se acerca la fecha para elaborar juntas esta remedio casero: un aceite de hipérico para curar por vía tópica las heridas, golpes, eccemas y quemaduras de fuego.

Ingredientes
–Aceite de oliva Virgen Extra
–Flores frescas de hipérico
Utensilios
–Tarro de cristal con tapa
–Roll-on, pulverizador o cualquier otro recipiente que tengas en casa para volcar tu preparado.
–Embudo
–Colador
Pasos
Preparar tu propio aceite de hipérico casero de forma tradicional es bastante fácil. Solo tienes que seguir unos sencillos pasos.
1. Llena el tarro de cristal con las flores de hipérico sin que queden apelmazadas. Ten en cuenta, que cuantas más flores añadas mayor será la concentración de principios activos.
2. Vierte el aceite de oliva hasta cubrir las flores y llenar todo el tarro. Así realizarás la maceración de las flores de hipérico.
3. Cierra el bote con la tapa y agita para que se mezclen bien los dos ingredientes. Es posible que después necesites volver a abrir el tarro e incorporar un poco más de aceite para llenarlo por completo.
4. Ponle una etiqueta con el nombre, fecha de elaboración y déjalo en un lugar donde reciba la luz del sol directamente y la energía de la luna durante 40 días.
5. Remueve y retira el exceso de humedad de la tapa interior diariamente.
6. Pasados los 40 días, cuela tu aceite con la ayuda de un colador y embudo al recipiente que hayas escogido, previamente esterilizado.
¡Truco! Guarda tu aceite de hipérico en un lugar seco y alejado de la luz directa del sol para que no se enrancie o en tarros opacos. Si las condiciones son las adecuadas podrás conservarlo hasta dos años.

Beneficios y propiedades del aceite de hipérico
El aceite de hipérico o hierba de San Juan cuenta con una gran cantidad de principios activos beneficiosos para el cuidado de la piel. Seguro que después de leer alguno de sus beneficios te animas con esta receta natural. Además, si lo llevas en el bolso será un remedio natural y socorrido ante cualquier contratiempo.
✔ Ideal para quemaduras de fuego por sus propiedades cicatrizantes.
✔ Estimula la circulación sanguínea, por lo que es ideal para las personas con piernas cansadas, en el tratamiento de varices, etc.
✔ Es un excelente antiviral debido a sus propiedades antisépticas con el que tratar los herpes, eccemas, psoriasis o dermatitis atópica, por ejemplo.
✔ Por su acción emoliente es un gran antiinflamatorio recomendado para para aliviar los golpes y los dolores tanto articulares como musculares.