Champán de saúco y cítricos

Sauco

El saúco tiene múltiples propiedades medicinales, siendo conocido desde la Antigüedad como la “farmacia del pobre”. Este arbusto florece durante el mes de mayo y podrás verlo con gran facilidad en tu entorno. Sus delicadas y finas flores blancas han sido empleadas habitualmente en tisanas o infusiones para combatir la fiebre, depurar el sistema sanguíneo o tratar infecciones respiratorias. Además, los egipcios lo empleaban como tónico fortalecedor.

En esta receta vamos a elaborar un vino fermentado a partir de agua, miel y las flores de saúco que, una vez bien abiertas, son de un dulzor exquisito cargado de refrescantes burbujas.

Sauco

Ingredientes

— 8 manojos de flor de saúco

— 3L. y 1/2 de agua de manantial. En su defecto, sirve el agua hervida o filtrada

— Cáscara de 2 narajas y 1 lima

— 200 gr. de miel ecológica (yo usé de romero)

— 2 cucharadas de vinagre sin pasteurizar

Utensilios

— Recipiente de vidrio de 4L. con boca ancha

— Muselina y goma de atar o cuerda

— Cuchara de madera

Pasos

  1. Localiza un saúco en flor y asegúrate de que no haya sido tratado con pesticidas, así evitamos ingerir las sustancias químicas de estos y aprovecharemos al máximo las propiedades medicinales de la flor. Recolecta 8 manojos de flor preferentemente una mañana soleada y coge solo aquellas que estén bien abiertas, sin manchas o mordeduras de insectos. En definitiva, lo más intactas posibles. A ser posible, evita recolectar siempre flores en zonas cercanas a la carretera con el fin de evitar los agentes contaminantes que expulsan los vehículos.
  1. De vuelta a casa, retira los tallos y quédate solo con las flores de saúco
  1. Incorpora al tarro el agua de manantial o previamente hervida (en este último caso es importante utilizar el agua cuando esté a temperatura ambiente, ya que por el contrario las levaduras salvajes de la miel y flores de saúco morirán), añade la miel y mezcla hasta que se haya disuelto perfectamente. Después, agrega las dos cucharadas de vinagre de manzana.
  1. Por último, añade las flores de saúco al tarro junto con la cáscara de naranja y lima. Al pelar ambos cítricos, hazlo con calma y sutileza para evitar coger la parte blanca, es la parte que amarga. Ayúdate de un pelador si lo necesitas y saca cuidadosamente la cáscara de estos cítricos. Vuelve a remover bien.
  1. Coloca una muselina o papel de cocina al tarro y colócalo en un lugar oscuro y fresco, alejado de corrientes, durante 48 horas. Habrá que remover el contenido una vez cada día para evitar la aparición de moho, ya que las flores se quedarán en la parte de arriba.
  1. Pasados los dos días, filtra el contenido con la ayuda de un filtro de café o colador para desechar las flores. Embotella la bebida dejando al menos dos dedos de su capacidad. Cierra herméticamente y guarda de nuevo en un lugar oscuro y alejado de corrientes durante 20 días. Este es el proceso de carbonatación que dará como resultado un vino espumoso muy saludable, lleno de bacterias probióticas y prebióticas que cuidarán de nuestra microbiota.

¡Ya solo queda disfrutar de nuestra bebida espumosa fermentada de saúco! Espero que te guste tanto como a mí.

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