Cómo preparar tu propia kombucha

Kombucha segunda fermentación

¿Te has fijado en la última bebida en llegar en llegar a las grandes superficies? En el pasillo de los supermercados, junto a otras bebidas azucaradas y refrigeradas, verás el kombucha.

Veamos realmente qué es. Se trata de una bebida fermentada gracias a los taninos del té que nos aporta probióticos y aminoácidos a nuestra microbiota intestinal. Entre sus beneficios destacan: reforzar el sistema inmunológico, mejorar el sistema digestivo y desintoxicar el cuerpo. Multitud de propiedades que mejorarán tu salud si la incorporas a tu rutina.

Para su fermentación, necesitamos contar con la ayuda de un SCOBY (Symbiotic Culture Of Bacteria and Yeast); es decir, con una colonia simbiótica de bacterias y levaduras.

Si te animas a preparar esta riquísima bebida, te cuento cómo hacerla en casa.

Kombucha segunda fermentación

Ingredientes

— 4 Litros de agua filtrada

— 8 bolsitas de té negro, sin aceites ni saborizantes añadidos. ¡Cuanto más natural, mejor ya que no interferirá en el crecimiento de nuestro hongo!

— 1 taza de azúcar integral o 25 gr. En su día me recomendaron la marca El rincón del Segura y os aconsejo esta ya que es un alimento de buena calidad que hará que nuestro SCOBY crezca y prolifere bastante bien.

— Scoby y dos tazas de cultivo iniciador. Si no tienes cultivo iniciador, el vinagre de manzana sin pasteurizar es buen sustituto. Aunque lo ideal es que ingresar en un banco de donaciones, a veces es difícil conseguir el hongo por lo que puedes ponerte en contacto conmigo para que te regale uno.

Utensilios

— Un tarro contenedor de cristal de 5L

— Muselina

— Goma para atar

— Cuchara de madera. No utilizar metal ya que daña al SCOBY.

Pasos

1. Es conveniente, lo primero de todo, lavar y desinfectar nuestras manos ya que cualquier bacteria puede desestabilizar nuestro cultivo simbiótico por lo que lavaremos nuestras manos con vinagre de manzana no pasteurizado.

2. Además, es recomendable que los utensilios que utilicemos estén bien limpios, podemos proceder a desinfectarlos con una mezcla de agua, vinagre y sal; y no los utilizaremos para nada más, solo para hacer nuestra Kombucha.

3. En una olla grande calentamos los 4 Litros de agua filtrada. Cuando esté a punto de hervir, retiramos del fuego, añadimos las 8 bolsitas de té negro y el azúcar. Removemos hasta deshacer. Tapamos y dejamos reposar unos minutos. Cuando veamos que el té está listo, retiramos las bolsitas, tapamos para prevenir la entrada de mosquitos y dejamos enfriar.

Recomiendo hacer este infuso por la tarde y dejar que repose durante toda la noche.

4. Una vez nuestro té esté a tempera ambiente lo echamos en el tarro contenedor de 5 Litros, añadimos nuestro SCOBY, ¡importante! si lo tienes en la nevera deberás sacarlo un par de horas antes ya que es conveniente que también esté a la misma temperatura, puedes ayudarte de la cuchara de madera, unas pinzas, guantes… Por último, añadir el cultivo iniciador y tapar con la muselina y la goma de tal forma que quede bien protegido y pueda respirar.

5. Debes guardar el tarro en un lugar oscuro, lejos de la luz natural, con una temperatura aproximada de 21º C y 26ºC y buena ventilación.  

6. Ahora ya solo queda esperar unos 10 días para obtener una bebida fermentada.

7. En los últimos días, puedes ir comprobando la acidez de tu Kombucha mediante una tira medidora de PH, el baremo adecuado está entre el 2,5 y el 4.  O si lo prefieres, introduce una cucharita de madera y ve probando su sabor. Ten en cuenta, que al cabo de los 10 días la kombucha va adquiriendo mayor acidez y cada vez se irá pareciendo a un vinagre.

En los meses de verano, el periodo de espera será más bajo ya que el SCOBY proliferará más rápidamente debido al aumento de la temperatura ambiente.

Scoby

8. Pasado este tiempo, retira con cuidado el SCOBY, verás que ahora habrá dos ya que el scoby madre ha dado lugar a una nueva colonia, ponlo en otro bote de cristal  y cúbrelo con Kombucha. Este será el nuevo started para la próxima fermentación. Puedes guardarlo en la nevera si no sabes bien cuándo volverás a hacerlo o crear un hotel para SCOBY.

9. Incorpora el té fermentado a botellas herméticas, previamente esterilizadas o lavadas con vinagre, cierralas y guárdalas en la nevera hasta el momento en el que vayas a beberla, así evitas que la bebida siga fermentado.

¡Ya puedes disfrutar de vuestra primera bebida fermentada! En el siguiente post te enseñaré a hacer segundas fermentaciones. Con estas conseguiremos saborizar nuestra bebida, darle un punto más refrescante, dulce… gracias a hierbas y fruta. Además, obtendremos una bebida un poco más carbonatada que te recordará al cava.

Otras publicaciones relacionadas

2 comentarios

    1. Hola, Paula ¡Encantada de saludarte! Ahora con este calor no puedo asegurarte que el Scoby te llegue en buen estado. Te aconsejo que preguntes en algún herbolario de tu zona, algunos suelen tener.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *