Tintura madre de diente de león

Flores de diente de león

El diente de león o achicoria amarga es una planta vivaz de la familia de las compuestas con flores amarillas en forma de ramilletes. Esta «mala hierba» o planta silvestre se encuentra con facilidad por las praderas de Europa y Asia.

Su floración comienza en marzo y se alarga hasta el mes de octubre. Tanto sus flores como hojas tiernas son comestibles y pueden ser un excelente ingrediente para incorporar a tus ensaladas. En este artículo de la revista científica Elsevier, por ejemplo, recomiendan este plato a base de hojas frescas de diente de león:

Las hojas del diente de león, cortadas en finas tiras sobre una rebanada de pan con mantequilla, mezcladas con requesón o acompañando a las sopas, tienen un sabor especialmente aromático. En Francia, el diente de león cultivado se vende con sus hojas blanqueadas sobre todo como ensalada.

Es, por excelencia, la mejor planta con propiedades depurativas, ya que contiene numerosos principios amargos, flavonoides, potasio, vitamina B2 y C. Por ello, el diente de león se ha utilizado desde la Antigüedad con fines fitoterapéuticos dada su acción colerética, diurética y estimuladora del apetito. Fue el médico árabe Avicena (Ibn Sinâ) quién en la Edad Media reflejó en sus escritos médicos, principios del siglo XI, el uso del diente de león para estimular la producción de bilis y orina.

Flores de diente de león

Ingredientes

— 100 ml. de alcohol para consumo (orujo blanco o vodka) de 45-65º.

— 10gr. de diente de león. Emplearemos en este caso las sumidades floridas frescas puesto que las cantidades de esta receta son para una tintura madre simple. Si no tienes la posibilidad de usar la planta fresca, usa un 20% de la planta seca.

Utensilios

— Bote esterilizado con capacidad para 100 ml. Para esterilizar el bote solo es necesario sumergirlo en agua hirviendo durante 5 minutos.

— Filtro

— Embudo

— Frasco de 100ml. Preferiblemente de cristal opaco

Pasos

Recuerda que antes de comenzar debes esterilizar bien el frasco que vas a utilizar para evitar una posible contaminación de la tintura. Cuando ya lo tengas listo:

1. Introduce en el bote de cristal esterilizado un 10% de flores de diente de león, los 10gr., e incorpora el licor de orujo blanco hasta cubrir por completo la planta.

2. Tapa y agita para que ambos ingredientes se mezclen. Asegúrate de que el bote queda completamente lleno. Si es necesario, abre el bote y añade algo más de aguardiente.

3. Etiqueta el remedio para tenerlo bien documentado. Apunta el nombre del preparado y la fecha de elaboración.

4. Deja reposar la tintura madre de diente de león durante un mes al sereno, que reciba la energía del sol -sin que este incida directamente sobre el frasco- y la energía de la luna. Agita cada día durante un par de minutos para dinamizar el remedio y facilitar la extracción de los principios activos hidrosolubles.

5. Pasado este tiempo, filtra el extracto de diente de león a un bote de cristal opaco esterilizado. Si tu bote es de cristal transparente es necesario almacenarlo en un lugar alejado de la luz para evitar la oxidación y alteración del remedio.

Tintura diente de león

Posología

Para la ingesta de este extracto alcoholizado se recomienda tomar de entre 15 a 30 gotas diluidas en agua, infusión, etc. 3 veces al día.

Propiedades medicinales y aplicaciones de la tintura de diente de león

El extracto de diente de león es un potente remedio natural de gran acción farmacológica. Resulta imprescindible en tratamientos cuyo objetivo sea la liberación de sustancias tóxicas del cuerpo así como una purificación de la sangre. Sin embargo, más allá de su reconocida acción detox, el diente de león posee más beneficios para la salud:

En la medicina popular de la Antigua Grecia ya se apreciaba el diente de león por sus propiedades contra las molestias estomacales. (…) En la Edad Media los sanadores utilizaban su jugo lechoso para tratar las enfermedades oculares. En general, la planta se considera «limpiadora de la sangre» con acción estimuladora del metabolismo en casos de insuficiencia hepática, cálculos biliares y niveles de colesterol elevados.

Revista científica Elsevier

Veamos aquí otras propiedades medicinales del diente de león:

→ Excelente tónico y aperitivo gracias a su sabor amargo. Por lo que estimula el apetito.

→ Posee una función hepática: acelera la producción de bilis, por lo que desintoxifica el hígado y estimula la secreción de toxinas a través de la orina gracias a su acción diurética.

Acción detox. Limpia el organismo de impurezas y regenera la sangre. Como efecto colateral de esta acción, mejora el aspecto y la salud de la piel.

Laxante suave.

→ Colabora en la producción de insulina.

→ Estimula la diuresis.

→ Mejora los trastornos digestivos leves, como las digestiones pesadas.

Previene la anemia, ya que colabora en la formación de glóbulos rojos.

Previene el envejecimiento óseo fortaleciendo los huesos, puesto que es rico en vitamina C y calcio.

Antioxidante por su alta concentración en vitaminas y minerales.

Contraindicaciones

No debe ingerirse este fluído líquido en caso de problemas biliares. Además, puede generar otros efectos adversos por su sabor amargo como la hiperacidez o molestias gástricas.

Si tienes cualquier patología o te estás medicando, consulta previamente con tu médico.

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